Uno de los errores más costosos que vemos en Alto Hospicio es subestimar la agresividad química del suelo. No es raro encontrar losas fisuradas prematuramente porque el hormigón no se diseñó para resistir el ataque de sulfatos, tan característico de la Pampa del Tamarugal. Un diseño de pavimento rígido serio en esta ciudad debe partir por una caracterización geotécnica completa. La norma chilena es clara, pero la experiencia local marca la diferencia. En nuestra práctica, la durabilidad de un pavimento rígido en Alto Hospicio no se juega solo en el espesor de la losa, sino en la correcta especificación del cemento y la preparación de la subrasante. Antes de calcular las cargas, necesitamos entender la química del terreno donde se desplantará el pavimento rígido. Esto implica ensayos específicos que van más allá de la compactación tradicional, integrando por ejemplo los resultados de un ensayo Proctor modificado para asegurar una base estable desde el inicio.
En la Pampa del Tamarugal, la durabilidad química del hormigón pesa tanto como la resistencia mecánica del suelo de fundación.
